Test de inteligencia emocional. Evaluar la gestión de las emociones

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La Inteligencia Emocional es una habilidad muy valorada por las empresas y, para evaluarla, se hacen los test de inteligencia emocional.

En este artículo hablaremos de qué es la inteligencia emocional, por qué es importante hacer el test para medirla y de cómo podemos evaluarla por medio de dicho test.

Inteligencia emocional: interactuación hábil en cualquier situación

En 1995, Daniel Goleman (profesor de psicología de la Universidad de Harvard), definió en su libro la Inteligencia Emocional (IE) como la «capacidad de reconocer los propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones».

Pero ¿esto qué significa realmente?, que «la persona con inteligencia emocional es capaz de reconocer, aceptar y canalizar sus propias emociones para dirigir así su conducta hacia objetivos deseados, lograrlos y compartirlos con los demás».
¿Por qué es tan valorada por las empresas? Según estudios realizados, el 80% del éxito profesional depende en gran medida de la Inteligencia Emocional (IE).

Características de la inteligencia emocional

Imaginemos un mundo donde no fuéramos capaces de ver ni entender la tristeza de un amigo, la ira en un compañero, la soledad…

En la Inteligencia Emocional es preciso prestar atención al lenguaje corporal y a las expresiones faciales (percibir); reaccionar ante lo prioritario (razonar); interpretar las emociones que percibimos (comprensión); y regular nuestra respuesta de manera apropiada (gestión de las emociones).
Por ello, las características de la Inteligencia Emocional son:

  • Conciencia de sí mismo: nos damos cuenta de nuestras emociones y somos capaces de evaluarlas.
  • Autorregulación de las emociones: cuando sabemos controlar, ser flexibles y adaptarnos a nuestras emociones.
  • Motivación y automotivación: tener y cumplir objetivos y necesidades internos, orientados hacia la acción, con metas fijadas, y compromiso social
  • Empatía: saber reconocer y entender las emociones (y los sentimientos) en los demás.
  • Habilidades sociales: interactuar correctamente con quienes nos rodean, sin importar el lugar o la situación (escucha activa, liderazgo, comunicación no verbal…).

Importancia del test de inteligencia emocional para las empresas

La inteligencia emocional, al igual que otros rasgos en la inteligencia general, se considera una de las partes de la personalidad de un individuo.

Para conocerla mejor y poder estudiarla, se dispone del test de inteligencia emocional que analiza y proporciona datos objetivos para formarse una opinión precisa y alejada de meras intuiciones.

Muchas personas con inteligencia emocional (IE) alta han demostrado un mayor rendimiento laboral que aquellas con un alto cociente intelectual, pero de escasa IE.

Para el mercado laboral actual ya no solo basta con que sus candidatos tengan un currículum impecable y muchos años de experiencia. Hoy en día se impone una tendencia denominada soft skills, la cual va más allá de las aptitudes técnicas, y la inteligencia emocional es una pieza clave para lograr desempeñarla con éxito.

En general, no es fácil para una empresa acertar al determinar la inteligencia emocional de un candidato o candidata a un puesto ofertado. Aquí es donde el test de inteligencia emocional cobra importancia:

  • Por una parte, para las organizaciones y empresas que quieren evaluar el potencial de un candidato, haciendo una aproximación de la efectividad con que podrá desarrollar sus competencias en el futuro.
  • Por otra, para las organizaciones y empresas que, conociendo los puntos débiles de sus trabajadores en plantilla, pueden ayudar a sus empleados a trabajar sobre ellos para mejorar a nivel profesional, tanto como a nivel personal, lo que redundará en beneficio para ambas partes.

Por ejemplo, los puntos de mejora que se pueden trabajar serían:

  • Una buena relación interpersonal (habilidades sociales) con los demás supondrá un buen ambiente en el trabajo y mayor rendimiento.
  • Controlar las emociones (autorregulación) les permitirá enfrentar los problemas con serenidad, sin dejarse llevar por el momento, y así ser capaces de tomar decisiones meditadas y razonadas.
  • En el ámbito laboral mantenemos relaciones sociales. Estas, muchas veces, se basan en saber interpretar las señales que los demás emiten (empatía) de forma inconsciente y que, en la mayoría de las ocasiones, no son verbales. El reconocer las emociones ajenas por la expresión del rostro, un gesto o, incluso, por una mala contestación, puede ayudar a establecer relaciones laborales más reales y duraderas, tanto con clientes como con el propio equipo o compañeros. 

Sin embargo, la duda puede estribar en no saber qué tipos de test existen, principalmente y sus funciones. Existen, principalmente, dos tipos de test de inteligencia emocional:

  • Las pruebas específicas de habilidad: que miden una habilidad específica clave relacionada con la inteligencia emocional, como puede ser la capacidad para identificar con precisión la emoción en los rostros.
  • Los test de integración general: a través de los que se somete a pruebas a una serie de habilidades de inteligencia emocional específicas para proporcionar una visión global de la inteligencia emocional de un individuo.

Cómo podemos evaluar la inteligencia emocional

A lo largo de este artículo hemos ido viendo que los niveles de inteligencia emocional son muy importantes para el buen desempeño del puesto de trabajo, sobre todo cuando nos referimos a equipos de trabajo.

Sin embargo, las preguntas que el departamento de recursos humanos o un reclutador le realice al candidato o candidata deberán estar diseñadas para que este (el reclutador) pueda comprender y detectar cualidades que permita que las contrataciones sean más valiosas porque el trabajador podrá colaborar eficazmente con sus compañeros de trabajo.

Pero… ¿cómo se puede evaluar la inteligencia emocional en una entrevista de trabajo? A través de preguntas que nos indique cómo se enfrentan a sus errores y si los asumen; si están preparados para asumir las críticas negativas; cómo manejarían un conflicto en el equipo…

Teniendo lo anterior en cuenta, un test de inteligencia emocional se distingue de otras herramientas similares por:

  • Ser capaz de medir una parte específica de la personalidad.
  • Dirigirse por completo al estudio de esa condición o característica que se desea analizar, no siendo aplicable a la medición de otros campos.
  • Componerse de un tipo particular de prueba enfocada a la medición de la inteligencia.

Habitualmente, se emplean aquellos test en cuyo enunciado se plantean distintos tipos de problemas emocionales (en el trabajo, en la vida personal, en entornos poco familiares, etc.). En las diferentes opciones de respuesta deberemos elegir con sinceridad cómo resolveríamos la situación para que puedan evaluar cómo reaccionaríamos ante tales acontecimientos.

Sin embargo, últimamente, el tipo de test de inteligencia emocional más aplicado es la escala de inteligencia emocional multifactorial, tanto por lo completo que es como por la perspectiva que brinda.
En esta prueba se miden las cuatro ramas de la inteligencia emocional desarrolladas por los doctores Salovey y Mayer, que son:

  • La identificación de las emociones: estudia la capacidad de reconocer los propios sentimientos y los de las personas más cercanas.
  • El uso de emociones: evalúa la capacidad de generar una emoción y luego la habilidad de gestionarla de forma racional.
  • La comprensión de las emociones: analiza la capacidad de comprender las emociones complejas y las cadenas emocionales, es decir, el proceso mediante el que las emociones evolucionan de una etapa a otra.
  • La gestión de las emociones: investiga la capacidad del individuo para gestionar de manera efectiva sus propias emociones y las de los demás. Como, por ejemplo, la gestión del estrés en el trabajo.