Fundación Integralia

Un sueño colectivo hecho realidad entre tod@s

Conoce nuestra misión

Un sueño hecho realidad

La Fundación Integralia nació en el año 2000 como una necesidad de DKV de mejorar su atención telefónica al cliente a través de un Contact Center. Esta iniciativa de emprendimiento social fue impulsada por directivos de DKV,  que pensaron que este servicio podía ser una gran oportunidad para facilitar la integración laboral de personas con diversidad funcional. De aquí nació la Fundación Integralia, convirtiéndose en el primer Contact Center de Europa atendido exclusivamente por personas con diversidad funcional -discapacidad física, sensorial, enfermedad crónica/degenerativa-.

 

La Fundación Integralia es una organización social que ya va mucho más allá de un Contact Center. Aunque haya nacido en el seno de DKV, la calidad de sus servicios y su volumen de clientes le permiten tener autonomía en su funcionamiento y ya es una organización autofinanciada. Aunque la finalidad inicial fuera vista como un apoyo a la atención al cliente de DKV, con el tiempo ha conseguido prestar este servicio a decenas de clientes. También ha ampliado su espectro a otros servicios además del Contact Center: consultoría para la inserción laboral, marketing digital y servicios de formación, siempre con un doble objetivo: facilitar la integración laboral y social de personas con diversidad funcional y servir como puente de este colectivo hacia la empresa ordinaria.

 

 

Para conseguir este reto, la Fundación Integralia promueve alianzas con otras empresas y organizaciones. Incluso en su Programa de Cooperación Internacional al Desarrollo en Colombia, Perú e India, donde estas colaboraciones sirven como un punto de encuentro para la transferencia de conocimiento en competencias para el empleo en alianza con instituciones locales. 

 

Pero la función de la Fundación Integralia no acaba ahí. La integración social de una persona es poliédrica, por lo que también contribuye a su participación en otros ámbitos de la vida, como al ocio –la cultura y el deporte por poner dos casos- y a una buena formación. Cree que las personas con diversidad funcional tienen experiencias valiosas que contar. Y por ello, también promueve programas para visibilizar sus expresiones artísticas, cuya calidad retribuye en un beneficio al conjunto de la sociedad y favorece la concienciación sobre la importancia de actuar a favor de la inclusión de personas con discapacidad.