Talento Diverso

El blog sobre inclusión laboral para las direcciones de RRHH

Autoevaluación desde la empresa: cómo y por qué

linea temporal verde usada como separador linea temporal verde usada como separador
Imagen de cabecera

 

Es imprescindible que recursos humanos, encargados de gestionar el talento, evalúen el desempeño, las competencias, y hagan test de personalidad, tanto a nivel personal como de empresa, si quieren ayudar a los empleados a reconocer sus valías y potenciarlas, así como a minimizar y superar sus debilidades.

Evaluando se detectan problemas y posibles mejoras, se analiza la situación real de la empresa y, por tanto, nos sirve para analizar el rendimiento e impulsar el valor empresarial.

La autoevaluación se puede clasificar según el ritmo empleado, y según el modelo o lo que analicemos. Veamos los diferentes tipos.

Tipos de autoevaluación

Como sabemos, la autoevaluación permite a cada trabajador validar o no el éxito de su trabajo en la empresa. Gracias a ello se puede saber si se van cumpliendo los objetivos previstos, en tiempo y forma.

Dependiendo de cada cuánto realicemos estas evaluaciones las podemos dividir en:

  • Periódicas: las que se repiten de forma cíclica cada cierto tiempo. Suele ser cada año o cada dos años.
  • Puntuales: se realizan solo en situaciones excepcionales e implican solo a la persona o personas implicadas directamente en el asunto que se quiera evaluar. Por ejemplo, se suele utilizar para preguntar la opinión de los empleados cuando se implemente una nueva herramienta o actividad.
  • Continuas: son las que se realizan de manera habitual por la empresa, ya sea mediante encuestas, entrevistas informales, observaciones o análisis de indicadores de procesos.

No obstante, también existen diferentes tipos de autoevaluación que las empresas suelen utilizar para conocer la motivación, el desempeño, por competencias, así como la opinión de sus empleados y colaboradores y, de esta forma, saber cómo es la situación actual de la empresa.

Los tres tipos son:

Evaluación por competencias: son la base de la productividad en la empresa. Pueden ser de liderazgo, comportamentales o técnicas. La mejor forma es a través de un feedback en el que estén involucrados los empleados y los jefes. Eso sí, si se busca objetividad y rapidez, es mejor utilizar un software de talento para ello.

El objetivo deberá ser siempre el de minimizar las debilidades y potenciar las cualidades y aptitudes del trabajador. Se suelen analizar competencias como la creatividad, el trabajo en equipo, la honestidad, la iniciativa, la independencia, la gestión del tiempo, la comunicación, etc.

Evaluación del desempeño: si todos los trabajadores tienen bien definido su plan de trabajo, donde consten sus metas y la prioridad de sus tareas, se podrá evaluar el desempeño individual y global de forma más sencilla. Se realizaría un seguimiento mensual, trimestral o semestral y, analizando los resultados del cumplimiento de metas, se podrá replantear estrategias si hubiera algún error.

Se mide de forma integral, lo más objetivamente posible, y se evalúan el rendimiento, la productividad, las competencias, las habilidades sociales, la escucha activa, la puntualidad, la organización, la conducta profesional

Dicha evaluación podríamos dividirla en tres fases: formación y expectativas del empleado, periodo de observación y feedback constructivo entre todas las partes.

Evaluación EFQM: una autoevaluación destinada a la excelencia y la cual realiza un examen completo, regular y sistemático de la actividad y los resultados obtenidos por la empresa, lo que permite elaborar un diagnóstico riguroso, objetivo y estructurado de su situación real en ese momento.

Normativas

Existen pocas normativas que exijan autoevaluaciones internas a las empresas, sin embargo, si son obligatorias en algunos sectores. Vamos a comentar tres: ISO 9001, ISO 14001 y OHSAS 18001.

  • ISO 9001 Requisitos de los sistemas de seguridad – nos ayudarán a cumplir requisitos que sí se exigen como la revisión por la dirección, el seguimiento de los procesos, la gestión de las no conformidades o para implantar un sistema de mejora.
  • ISO 14001 Requisitos de gestión medioambiental – realizar las autoevaluaciones nos vendrán bien para cumplir algunos aspectos que sí se exigen, como la evaluación del cumplimiento legal, la gestión de no conformidades y acciones de mejora, o la revisión por la dirección.
  • OHSAS 18001 Sistemas de gestión de la seguridad y salud en el trabajo – es la única que cita literalmente el realizar encuestas a los empleados para conocer el grado de seguridad y los posibles riesgos derivados de los puestos de trabajo; al igual que se cita el establecer sistemas de participación y realizar consultas entre los empleados para involucrarlos más. Incluso, llevar a cabo estas autoevaluaciones podrían ser útiles para cumplir requisitos como la evaluación de riesgos, identificación de posibles peligros, del cumplimiento legal…

Por qué debemos realizar autoevaluaciones en la empresa

Toda empresa u organización tiene una meta, unos objetivos que alcanzar. Pero no dependerá de ella el lograrlo, sino de sus trabajadores, es decir, del desempeño, competencias, compromiso y motivación de estos.

Esto es autoevaluable y necesario ya que el nivel de productividad de la empresa dependerá directamente del aporte individual de cada empleado.

Analizar la eficacia, eficiencia y efectividad de sus empleados, dependiendo de sus obligaciones, expectativas y responsabilidades, debería ser algo prioritario para la empresa.

Como ya sabemos, un empleado motivado, que trabaja a gusto, producirá más y mejor, por tanto, conocer y evaluar es preciso.

De esta forma, se trabajará siempre en busca de la creación de equipos de alto rendimiento, lo que favorecerá la excelencia en los diferentes ámbitos de actividad de la empresa.

La autoevaluación ofrece una serie de ventajas a la empresa que la realiza como:

  • Ofrece un enfoque objetivo, estructurado y pormenorizado de la situación actual de la empresa
  • Permite integrar distintas iniciativas de calidad en la operativa habitual
  • Se basa en hechos constatables, no en opiniones
  • Se evalúan criterios aceptados en Europa
  • Se puede medir el progreso continuado, con la autoevaluación periódica
  • Permite que estrategias y procesos vayan vinculados directamente con lo que la empresa necesita alcanzar
  • Un medio para crear entusiasmo, involucrar a la plantilla, e impulsarla en su búsqueda de la excelencia
  • Permite introducir elementos de mejora continua en la gestión, atendiendo al análisis de los datos que se realice.