Mes de sensibilización contra el cáncer de mama: Montse Mateo

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Este mes de octubre es el Mes de Sensibilización sobre el cáncer de mama. Este mes tiene el objetivo de aumentar el conocimiento sobre la atención, el apoyo, la prevención, la detección precoz, el tratamiento y sus cuidados paliativos.

Cada año, según la OMS, se producen 1,38 millones de nuevos y casos y casi 500.000 fallecimientos en todo el mundo por la enfermedad. Es el cáncer más frecuente en las mujeres, tanto en los países desarrollados como en los países de desarrollo.

En el caso de España, ha habido 33.307 nuevos casos de cáncer de mama en el año 2019, habiéndose producido un aumento en su incidencia del 7% desde el 2012 según la Asociación Española contra el Cáncer (AECC). Además, se estima que un 16% de las mujeres que fueron diagnosticadas de cáncer de mama en España tenían una situación de riesgo socioeconómico en el momento del diagnóstico.

Montse Mateo, Directora de Recursos Humanos de la Fundación Integralia DKV, nos relata su experiencia atravesando esta enfermedad, que le diagnosticaron en 2013, hace 7 años

¿Cuándo te detectaron el cáncer y como reaccionaste a esta noticia?

A mí me detectaron el cáncer en junio de 2013. Yo me encontraba bien, de hecho en marzo o abril estaba esquiando perfectamente en Andorra. Me encontraba súper bien de salud. En un control rutinario anual me detectaron que algo en el pecho derecho no iba bien. No estaba como el año anterior, y a partir de ahí empezó todo el proceso oncológico.

Intenté dejar la enfermedad de lado. Yo lo que pensaba era ‘acepto que tengo que pasar por este procedimiento y lo voy a hacer, y no voy a permitir que la enfermedad me moleste. Voy a quitar la enfermedad de mi cuerpo’.

¿Cómo llevaste el tratamiento?

Una vez que me lo detectaron empecé pronto con la quimioterapia. Es muy dura. Te encuentras muy cansada, se te cae el pelo… Aunque a mi lo del pelo no me afectó. Nos ponemos una peluquita y listo (ríe). Pero en definitiva es dura. La primera dices “uy no pasa nada”, pero la segunda… la tercera… El cuerpo se va cansando mucho. Pero yo siempre digo que cuando estás en un tratamiento así no te quedes apalancado en la cama. Intenta hacer poquitas cosas.

Yo al principio no podía llegar ni a la esquina de mi casa de todo lo que me cansaba. Pero me propuse poco a poco iría avanzando: primero sería la esquina de mi casa, luego llegar a otro sitio, etc… Cuando estaba acabando la quimio y podía llegar a caminar 2 o 3 kilómetros fue toda una victoria. Yo por eso recomiendo que las personas que están pasando por este tratamiento, aunque se noten muy cansados, que se levanten, caminen, etc… y verán que van mejorando poco a poco.

Montse Mateo Directora de RRHH de Fundación Integralia

¿Se puede extraer alguna lección positiva después de un proceso vital como el que atravesaste?

Pues al principio la gente me preguntaba si veía un antes y un después. Yo la verdad que no lo veía. Conocí a personas que me dijeron que le había cambiado la vida (a positivo) pero yo no lo veía.

Pero no lo veía al principio, cuando estás en plena vorágine del tratamiento esto no lo ves. Tu mente está centrada en curarte. Es más tarde, cuando ya has pasado este proceso, cuando comienzas a verlo. Cuando observas el camino que has hecho y todo lo que has aprendido en él. Por ejemplo, ahora me está dando el sol, y noto el calorcito que me da. Antes esto por ejemplo no lo notaba. Vas como un robot. No te paras a disfrutar tanto del sol, de hacer un camino en la montaña, el olor del bosque… Antes estaría pensando todo el rato en “tengo que hacer este papel, tengo que ir al seguro…” y no me pararía a disfrutar de estas pequeñas cosas. También he aprendido a quererme más. A mirar más por mi misma. Antes era todo el rato “voy a dar, voy a dar, voy a dar” y me olvidaba de mi misma. No me protegía.

¿Cómo fue tu reincorporación al mercado laboral tras el paso de la enfermedad?

A mi Recursos Humanos me apasiona y he trabajado toda mi vida en ello. Había estado ocupando puestos directivos antes de que llegara a la enfermedad. Volví a buscar un empleo en el mercado laboral y apareció Integralia. Para mi es una gran oportunidad. Pocas empresas dan una oportunidad laboral a una mujer de más 50 años y que además haya atravesado un cáncer o tenga una discapacidad. ¿A cuántas empresas ordinarias te presentas con esa cara? “He atravesado un cáncer y tengo más de 50 años”. Nadie te coge. Muchas van a pensar que te vas a coger bajas. Yo no he cogido baja en ningún día. Estoy fenomenal.

Nunca antes habías trabajado junto al colectivo de personas con discapacidad. ¿Cómo está siendo para ti esta experiencia?

La verdad que estoy muy agradecida de poder trabajar aquí. Cuando compartes con tus compañeros y compañeras tu historia de vida, y ellos lo comparten también contigo, te das cuenta de que somos sorprendentemente fuertes y únicos. Yo no hablaría de personas con discapacidad, sino como de personas únicas, personas extraordinarias con un gran potencial que consiguen grandes cosas en su vida. Esto se detecta. Es lo más bonito. No tenemos miedo a la lucha.

 

¿Qué les recomendarías a todas las mujeres acerca del cáncer de mama?

Prevención. Mucha prevención. No tener miedo a los controles rutinarios. A mi fue como me lo diagnosticaron y gracia a eso estoy aquí. No tengamos miedo. Si nos pasa ya lucharemos. No podemos permitir que por miedo a lo que pueda pasar se nos haga tarde. Seamos valientes. Yo tengo amigas que hace años que no se hacen un control y le hecho unas broncas impresionantes. Prevención. No lo digo yo lo dicen los médicos que son los que saben. Hábitos de vida saludable. Cero tabaco, reducir el consumo de alcohol, dieta sana y equilibrada, hacer deporte, controles rutinarios, y sobre todo, algo fundamental, querernos a nosotros mismos.

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