Cómo tener más creatividad en el trabajo

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Qué es la creatividad laboral

La evolución en el mundo laboral nunca cesa, actualmente las empresas apuestan por empleados más creativos. Pero, ¿Qué es la creatividad laboral?

Denominamos creatividad en el trabajo o laboral al ingenio, la inventiva, la imaginación para generar ideas o nuevos conceptos, y la curiosidad para buscar soluciones originales a retos nuevos. Todo ello ayuda a que el funcionamiento y la productividad en el trabajo sean mejores.

Para que dicha creatividad aporte un valor añadido, es necesario que la organización fomente la innovación, es decir, que disponga de la capacidad organizativa para convertir una buena idea en un producto, servicio, proceso, etc.

La mayoría de los expertos coinciden en una serie de cualidades esenciales que deben tener los entornos organizativos para estimular la creatividad. Cualidades como:

  • Autonomía en la gestión de proyectos
  • Acceso a recursos suficientes
  • Estímulo y reconocimiento mediante una retroalimentación positiva o las recompensas adecuadas
  • Concesión de tiempo suficiente para pensar en los problemas
  • Abrazar los retos y la ambición de hacer cosas importantes
  • Permitir la diversidad de opiniones dentro de la organización
  • Tolerar un cierto grado de fracaso (o nadie propondrá ideas arriesgadas)
  • Favorecer que se comparta el conocimiento

Qué herramientas desarrollan la creatividad en una empresa

Crear un espacio y ambiente para pensar: el entorno, los colores el volumen, todo influye.

El muro de las ideas. Una simple pizarra en una pared puede ser ese espacio donde ir compartiendo ideas, noticias, sugerencias.

Buzón de sugerencias: clásico y perfecto si realmente le damos importancia y las vamos implementando. Los hechos demuestran.

Desayunos informales: provocar encuentros en contextos más informales permite un intercambio transversal de experiencias que estimula la creatividad.

Herramientas basadas en las TIC que permiten canalizar la inteligencia y la creatividad colectiva; algunos ejemplos son los foros de debate, el crowdsourcing y los wikis.

Herramientas de reflexión en grupo donde se comparta, pero no se compare.

Fomentar la curiosidad, el constante aprendizaje hará que la persona se sienta mejor, más involucrado en la empresa.

Recompensar el pensamiento innovador, es decir, impulsar las ideas creativas a la par que se refuerza al empleado de forma positiva.

Los componentes de la creatividad

Teresa Amabile, psicóloga y docente de la Escuela de Negocios de Harvard, lleva 45 años investigando la creatividad.

Para ella «la creatividad es el fruto de la interacción de tres componentes: el conocimiento (expertise), las habilidades de pensamiento creativo y la motivación por la tarea. Estos componentes se desagregan en otras subcategorías, que incluyen los rasgos de personalidad del individuo, sus destrezas técnicas y sus habilidades y preferencias cognitivas».

Vamos a conocer mejor cada uno de estos tres componentes citados:

El conocimiento

Expertise es como Amabile denomina a la base de conocimientos de la que parte todo acto creativo, y que incluye la memoria para el conocimiento fáctico, la competencia técnica y los talentos propios del dominio específico.

Habilidades de pensamiento creativo

Poseer gran cantidad de conocimiento no es una condición suficiente para ser creativo. Sino que se necesitarían además tres habilidades intelectuales: La sintética, que nos permitiría ver las cosas desde nuevas formas; la analítica para reconocer cuál de las ideas generadas vale la pena continuar; y la práctica, que es la habilidad de persuadir a los demás para vender a otros el valor de nuestras propias ideas.

«Las personas creativas desarrollan personalidades complejas, como consecuencia de la formación de características opuestas dentro de un mismo individuo». (Creatividad, el fluir y la psicología del descubrimiento y la invención; Csikszentmihalyi, Mihaly; Paidós, 1998). Esta afirmación de Csikszentmihalyi se basa en que el pensamiento creativo depende en cierta forma de las características de la personalidad relacionadas con la independencia, la tolerancia a la ambigüedad, la perseverancia frente a la frustración, la autodisciplina y una falta de preocupación por la aprobación social.

Motivación

La motivación no es inherente a la persona, uno decide si quiere estar motivado por una u otra causa. Sin embargo, estar motivado es muy importante para ser creativo.

Se es creativo cuando uno ama lo que hace y le dedica mucho más tiempo del estipulado, incluso más allá de la recompensa prevista.

La motivación nos permite superar los obstáculos que surgen, es el combustible que pone a trabajar a la persona y le permite sobreponerse a las dificultades.

Para Amabile existen dos tipos de motivación: «la motivación puede ser intrínseca (motivada por el interés más profundo e involucramiento con el trabajo, la curiosidad, el disfrute, y un sentido personal del desafío), o extrínseca (motivada por el deseo de obtener un objetivo que es ajeno al trabajo en sí mismo –tal como obtener una recompensa o cumplir con una fecha límite o ganar una competencia». (Motivating Creativity in organizations: On doing what you love and loving what you do, 43; M. Amabile, Teresa; Journals, 1997)

Cómo fomentar la creatividad en el trabajo

Para fomentar la creatividad es imprescindible contar con un buen ambiente de trabajo que la estimule, así como generar un clima laboral de libertad para que fluyan las ideas de los empleados. El temor a perder el trabajo y a hacer el ridículo suelen ser los dos mayores culpables a la hora de frenar la creatividad.

Se precisan sobre todo tres cosas, según apuntan los expertos, para despertar e incentivar dicha creatividad en los empleados: crear un ambiente de seguridad (Confianza), estimular y apoyar la generación de ideas (Entusiasmo), y ser firmes en los objetivos marcados (Constancia).

Sin embargo, el empleado se pregunta…

Ser creativo. ¿Sirve de algo en la empresa?

Los beneficios para una organización que estimula la creatividad en sus trabajadores son:

Impactos positivos sobre los costes, las ventajas competitivas de la organización y la creación de nuevos productos o mejora de los ya existentes.

Las políticas de formación que implanten una cultura de innovación pueden estimular una mejora cualitativa de las aptitudes laborales y el desarrollo de vocaciones profesionales.

Incremento de la motivación y, por lo tanto, del sentimiento de pertenencia.

Mejora del clima laboral.

Para conseguir estos objetivos, se debe acompañar de acciones que lo faciliten, como:

Crear un entorno favorable para desarrollar una cultura empresarial innovadora:

Instaurar un buzón de ideas y convocar un concurso a la mejor idea.

Convocar un Premio al Mejor Proyecto de Innovación.

Diseñar un Plan de Comunicación que ofrecía información actualizada de modo constante sobre la evolución del programa v

Organizar anualmente una Feria de la Innovación para exponer todos los nuevos productos desarrollados.

Estimular la creatividad con la finalidad de generar más y mejores ideas:

Talleres de creatividad, integrados por personas de distintos departamentos

Cursos de creatividad

Intercambios de proyectos internacionales a través de las Strategic Business Units

Desarrollos técnicos y científicos propios en investigación básica e investigación de productos

Técnicas de investigación de mercados

Interacción cara a cara con consumidores y consumidoras

Como hemos ido viendo, despertar la creatividad individual y colectiva es posible y necesario. Esto no solo conlleva beneficios para el trabajador, sino también para la empresa.

Procurar un buen ambiente de trabajo, incentivar la exposición de ideas y la originalidad, premiar las buenas iniciativas, desarrollar los proyectos innovadores…, todo ello generará más beneficio para la empresa.