Integralia celebra 20 años de impacto social con el mayor crecimiento de empleo de su historia

El año 2020 ha supuesto un reto para todas las empresas y organizaciones, especialmente a aquellas entidades del tercer sector social que trabajan en la inclusión laboral de personas con discapacidad. El último informe del Observatorio de la Discapacidad (ODISMET) señaló el pasado julio que el 60% de las personas con discapacidad podrían perder su empleo por las consecuencias económicas de la pandemia.

Ante este contexto, el trabajo de la Fundación Integralia adquiere gran relevancia al favorecer el empleo en uno de los colectivos más vulnerables en esta pandemia. Este cambio tan repentino de contexto supuso para Integralia un reto añadido, dado que su capacidad de generar impacto social está muy vinculada a su actividad productiva al gestionar 7 centros de empleo (CEE). Estos CEE sirven a la persona con discapacidad como entornos de trabajo donde adquirir competencias profesionales que les facilite su posterior tránsito a otras empresas. Su sostenibilidad depende en gran medida de los propios servicios -en diversas líneas de negocio- que presta a más 60 empresas o instituciones clientes y de la financiación pública.

Gracias a la implicación de todas las personas que forman parte de la Fundación, se implementó el teletrabajo en el 80% del equipo en poco más de una semana

Durante los meses de confinamiento domiciliario, la prioridad de Integralia siempre fue salvaguardar la salud del equipo, del que parte de sus miembros son población de riesgo. Gracias a la implicación de todas las personas que forman parte de la Fundación, se implementó el teletrabajo en el 80% del equipo (cerca de 400 personas) en poco más de una semana, atenuando la caída de la actividad y pudiendo acompañar a los clientes que aún podían mantener sus servicios en una situación tan crítica. 

Crecimiento del equipo y generación de oportunidades de empleo

La rápida adaptación de la Fundación Integralia en los meses de confinamiento domiciliario sumado a la recuperación de la actividad en el último semestre del año, permitió a la entidad cerrar el 2020 con buenos resultados. La proactividad de Integralia a la hora de detectar nuevas oportunidades en un contexto de paralización de la economía permitió que su capacidad de generar empleo a personas con discapacidad no se hubiera visto mermada por la pandemia. De hecho, logró aumentar su equipo en un 4% y también su número de beneficiarios, que ya superan los 4.500 desde el año 2000. Esto repercute en una mejora en la calidad de vida no solo de las personas que obtienen un empleo a través de Integralia, sino también de sus familias.

Cabe destacar el gran incremento en contrataciones de personas con discapacidad en el centro especial de empleo de Zaragoza. Hasta 17 nuevas incorporaciones solo en el mes de octubre

Hay que recordar también que el objetivo final de la Fundación Integralia es que la persona con discapacidad que realiza su itinerario formativo y profesional lo finalice en otras empresas y organizaciones, normalizando así la presencia de personas con discapacidad en ellas. Durante este año se han realizado 9 tránsitos; es decir, 9 personas que trabajaban en los centros especiales de empleo han podido dar el salto a otras empresas y seguir desarrollando su perfil profesional fuera de Integralia. Cabe destacar el gran incremento en contrataciones de personas con discapacidad en el centro especial de empleo de Zaragoza. Hasta 17 nuevas incorporaciones solo en el mes de octubre, en uno de los momentos de más fragilidad laboral para el colectivo. Esto le permitió ser un referente como empleador de personas con discapacidad durante el año 2020.

Escuela Integralia

La Escuela Integralia es un pilar clave en el modelo de inclusión de la Fundación Integralia. La formación -o la falta de ella- es una de las barreras más importantes en el acceso al empleo. La Escuela Integralia es la base del modelo de inclusión de la Fundación. Impulsa programas formativos (en Atención al Cliente, Telemarketing, Testing de Aplicaciones, etc…), con sus respectivos periodos de prácticas. Además, también dota al alumno de competencias transversales como trabajo en equipo, escucha activa o comunicación interpersonal. Todas las personas que se benefician de la actividad de la Fundación comienzan su proceso de inclusión laboral con estos programas formativos, mejorando así su perfil profesional y facilitando su incorporación en otras empresas y organizaciones.

Pese a que en el primer semestre del año sus formaciones quedaron paralizadas debido al confinamiento domiciliario, se pudo recuperar la “normalidad” en el segundo, donde se realizaron un total de 15 cursos de los cuales se beneficiaron hasta 138 alumnos con discapacidad, mejorando incluso los resultados de 2019. Hasta 67 personas de todos estos alumnos y alumnas se pudieron incorporar en los centros de la Fundación Integralia y 7 en otras empresas y organizaciones. Además se han realizado dos nuevos proyectos como el HUB Diversidad Digital en Asturias e Ikigai en Almería. 

Premios y reconocimientos

La labor de la Fundación Integralia le ha hecho merecedora de dos premios durante el año 2020.

  • Premios Alares 2020 en la categoría Centro Especial de Empleo por su trabajo en la inclusión laboral de personas con discapacidad.
  • Reconocimiento a las Buenas Prácticas del Pacto Mundial Colombia por su trabajo en inserción laboral de personas con discapacidad en dicho país y su contribución al ODS 8.

 

Además, durante 2020 hemos sido protagonistas de un dossier especial de la Revista Forbes, en su número de diciembre, donde aparece un reportaje del trabajo de inclusión laboral de personas con discapacidad que Integralia lleva realizando en estos 20 años. Puedes consultarlo haciendo click en su portada. 

 

Además, también hemos podido realizar una campaña audiovisual de concienciación a las empresas de cómo no existen diferencias entre dos profesionales independientemente de que uno de ellos tenga o no discapacidad. Puedes ver esta divertida comparativa entre el subdirector de la Fundación Integralia, Javier de Oña, y el presidente de la Fundación Integralia y CEO de DKV, Josep Santacreu.