La Fundación Integralia vuelve a sus centros de trabajo

Hasta 99 días duró el confinamiento en España, donde los únicos desplazamientos laborales permitidos durante este período eran los de los servicios esenciales. En tan solo unos días la Fundación Integralia consiguió implementar el teletrabajo a las personas que forman la entidad y seguir manteniendo su compromiso con los clientes. El reto era el siguiente: conseguir que más de 400 personas tuvieran acceso desde sus casas al sistema informático de los diversos clientes que tiene Integralia y, además, perfectamente coordinados en un software de enrutamiento de llamadas.

Fue un hito que permitió a la Fundación mantener la actividad con sus clientes, algunos de ellos pertenecientes al sector hospitalario, donde el servicio de atención telefónica que presta Integralia se volvía más relevante que nunca en los momentos más agudos de la pandemia.

Más de dos meses después, los centros de trabajo de la Fundación vuelven a abrir sus puertas. Pero lo hacen de forma progresiva y cumpliendo estrictamente los protocolos de seguridad dictaminados por el Ministerio de Sanidad para evitar posibles contagios. Es por ello que actualmente se está combinando presencia física en los centros con la modalidad de teletrabajo, garantizando así la distancia de seguridad entre operadores.

El primer centro en abrir sus puertas fue el de Sant Just Desvern, que reanudó  su actividad en las instalaciones el 18 de mayo. Este centro cuenta con una capacidad de unas 200 personas aproximadamente. Actualmente, esta capacidad solo está cubierta aproximadamente al 50%, siendo el resto de compañeros los que están en modalidad de teletrabajo, especialmente aquellos que son grupo de riesgo.

Centro de trabajo para personas con discapacidad en Sant Just Desvern

El resto de los centros han ido abriendo sus puertas durante junio y este inicio de julio. Jerez lo hizo el 25 de mayo, Denia lo hizo el 1, Madrid el 8 y Zaragoza el 13. En todos los centros se ha establecido un plan de retorno con protocolos de seguridad que incluyen separación física, control del aforo, control de temperaturas al inicio de la jornada, disposición de EPIS a todo el equipo y control de la distancia de seguridad. La prioridad de la Fundación Integralia es y ha sido siempre la total seguridad de su equipo, además del mantenimiento de la actividad. 

“Desde el Comité de Dirección priorizamos la salud de todas las personas que forman Integralia. Hemos trabajo muy duro para que el retorno sea seguro y realizamos un seguimiento exhaustivo de la progresión de esta desescalada”, reconoció Montse Mateo, Directora de Recursos Humanos de Integralia.

Durante el confinamiento y con todo el equipo en modalidad de teletrabajo, la Fundación Integralia depositó todos sus esfuerzos en que la calidad del servicio se resintiera lo menos posibles, haciendo uso de aplicativos tecnológicos como VPN’s y centralitas de llamadas online, además de un trabajo colaborativo de todo el equipo gracias al entorno Office 365.

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