La formación, clave de la integración

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La Escuela DKV Integralia nació en el año 2012 como parte de la estrategia de responsabilidad social del Grupo DKV, con la que buscaba que el colectivo de personas con discapacidad pudiera realizarse profesionalmente.

Curso Escuela Madrid

“Hace cuatro años llevamos a cabo una reflexión estratégica y llegamos a la conclusión de que el éxito de nuestro proyecto se deriva, además de en una buena gestión, del conocimiento que hemos adquirido en el proceso de selección, formación y acompañamiento en el puesto de trabajo de las personas con capacidades diversas, que se integran en nuestro proyecto con alta motivación y afección corporativa. Gracias a ello, nació la Escuela Integralia, con la que pretendemos poner nuestras capacidades, conocimiento y experiencia a disposición de aquellas empresas que tengan sensibilidad en este campo y que entiendan el valor que aportan las personas con discapacidad a una organización”, explica Javier Vega de Seoane, presidente del Grupo DKV.

A finales de 2012, la Escuela DKV Integralia creó un plan de estudios enfocado, no sólo a formar expertos profesionales que trabajasen en un centro de llamadas, sino a satisfacer tendencias más elevadas; cultivar la mente, el intelecto, el espíritu y convertir la formación en la herramienta principal para un proceso de integración efectivo que convirtiera el desarrollo personal en un itinerario formativo satisfactorio y enriquecedor.

Compromiso de inserción

Formar a profesionales con discapacidad para su desarrollo laboral es el objetivo de la Escuela DKV Integralia. Por ello, los cursos que realizan conllevan un compromiso de inserción del 60% de los alumnos dentro del plazo de seis meses a partir de la finalización de la disciplina. Además, la formación en la Escuela DKV Integralia cumple una función social para el desarrollo personal de los alumnos.

Las actividades que se llevan a cabo comienzan con dinámicas de reclutamiento y selección de alumnos. Tras ello, se forma de manera básica a todos los seleccionados en telemarketing y en distintas especialidades, como son banca, seguros, utilidades y telecomunicaciones. Después de recibir la formación, los alumnos realizan prácticas en empresas y se efectúa un acompañamiento en la inserción de las empresas. Otra tarea desempeñada es la captación de empresas y clientes para la incorporación de estos alumnos, es decir, organizaciones reales donde puedan realizar sus prácticas y, posteriormente, incorporarse al mundo laboral.

Las labores de la entidad se desarrollan en distintos centros que la Fundación DKV Integralia tiene a nivel nacional. Durante estos años se han impartido cursos en Barcelona, Madrid, Jerez de la Frontera, Zaragoza y Badajoz.

Más que docentes

Los docentes son personal propio. Se seleccionan agentes, coordinadores, supervisores, equipo de Recursos Humanos que son expertos en las áreas de formación que imparten, ya que están día a día en contacto con los servicios. Esto aporta gran valor al alumnado, además de motivarles y estimularles al ver que sus formadores son personas que, como ellos, poseen algún tipo de discapacidad y se encuentran plenamente incorporados en el mundo laboral. El objetivo de estos profesionales es introducir a sus alumnos en la dinámica de una compañía y mejorar sus aptitudes profesionales, para que una vez en el mercado laboral puedan tener las mismas oportunidades de acceder a un puesto de trabajo.

En sus tres primeros años de andadura, por la Escuela DKV Integralia han pasado más de 438 alumnos, que han disfrutado de 5.200 horas de formación teórica y 1.200 de práctica. De ellos, 424 han aprobado los exámenes pertinentes y, lo más importante, 237 han conseguido un puesto de trabajo gracias a la formación recibida (41% en empresas ordinarias y 59% en la fundación).

Angélica Guevara, responsable de la Escuela DKV Integralia, comenta que esta iniciativa “enciende pequeñas luces de esperanza y atiende las llamadas de auxilio donde haya necesidad. La sociedad y en especial estos jóvenes necesitan de ese apoyo, de formadores y compañeros que se esfuerzan en que la Escuela les ayude a superar sus límites”.

La formación enriquece e impulsa por encima de las ataduras físicas. Buena prueba de ello: la Escuela DKV Integralia

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